Octubre 10, 2005
Violencia y Salud Mental(Categoría:
Editoriales General)
Intolerancia-Violencia
El otro día en el programa de TV preguntábamos que nos pone de mal humor, el hecho real es que tenemos mal humor. También en muchos casos vivimos cansados, estresados, intolerantes, o no sintiéndonos que tenemos las oportunidades correctas en la vida o no somos entendidos o considerados, por los demás.
Ninguna de estas cosas en si mismas son enfermedades, sin embargo nos hacen vivir mal. Este vivir mal tiene que ver inclusive en muchos casos con enfermedades físicas o afecciones crónicas que nos dañan, como la obesidad las adicciones etc.
La salud mental a veces la vemos como algo lejano, y en general la relacionamos con enfermedades, así el psicólogo, o psiquiatra que aparece frente a los medios divulga una patología y se sugiere un tratamiento.
Sin embargo si vemos la realidad desde otro lado y es en lugar de la enfermedad el de la salud, la salud mental, lo que se ve no es la parte del vaso vacía sino la llena.
Tenemos que estar más sanos mentalmente. Vamos a ir viendo varias situaciones que cada uno va a encontrar sin necesidad de padecer una enfermedad, sino el estar mejor y de la misma manera que una persona hace ejercicio para estar mejor o lee o se cultiva intelectualmente para ser mejor, también podemos hacerlo con nuestras emociones, con nuestros pensamientos, con nuestra mente en general.
Hay emociones, y pensamientos que son tóxicos y sin darnos cuenta nos vamos acostumbrado a ellos, y no necesariamente nos enferman al punto de configurar un cuadro clínico y paradójicamente eso es peor, porque nos permiten continuar de la manera que nos hace mal.
El domingo 9/10 se realizó en Buenos Aires una fecha del calendario Internacional de Maratones. Son carreras de 42 km. Que es la disciplina olímpica y aunque con mucho menos difusión viene gente muy importante de todo el mundo a correrla.
Es un motivo de orgullo y fiesta en cualquier ciudad importante del mundo. La maratón de Nueva York es reunión de gente de todas partes del mundo, y reúne decenas de miles de personas. Todo NY se detiene para esa fiesta.
En la maratón de Londres, se aprovecha la ocasión y los corredores deben en su gran mayoría recaudar fondos para fundaciones caridad y también decenas de miles de personas participan.
El ejemplo que voy a comentar quizás sirva para esbozar algo o ejemplificar lo que decíamos de la salud mental. Que hacemos en Buenos Aires? La organización toma todos los recaudas, hay una fiesta viene gente de todas partes del mundo como decíamos y es quizás el evento más prestigioso. Avisan por medios los cortes de tránsito , el recorrido.
Se corre un domingo por la mañana pasando por barrios de Buenos Aires como Basto, Palermo, La Boca, Puerto Madero, y es una ocasión para mostrar la ciudad, y para todos de disfrutar de un día de fiesta.
Fiesta?
No, no es quizás lo nuestro, nuestra fiesta está en agredirnos, o al menos aprovechar la ocasión para descargar.
La norma es clara las calles del recorrido estarán cortadas. Quizás esto sea la ocasión buscada. Allí uno de nuestros deportes nacionales, es decir buscar el ser víctimas, se presenta de las mejores maneras.
Descubro que la mañana del domingo es un día poblado de gente con tareas, urgentes y en su mayoría dramáticas. Cómo es este descubrimiento? En cada corte de calles hay gran cantidad de autos detenidos, en una lucha desigual entre 1 (un) policía, que se expone a que los autos avancen o intenten hacerlo por encima de los corredores, y por supuesto el insulto, la agresión, y… la culpa, o placer de los Dioses.
Estamos todos impidiendo actividades vitales, chicos enfermos, gente que ha hecho centenas de kilómetros, y por supuesto todos en tareas importantes, “estoy trabajando” se escucha constantemente.
Claro los demás corremos, es decir no hacemos nada, y por supuesto eso es un pecado, aún en domingo. El placer así fuera el caso, es algo MALO, y esa gente que no se sabe que hace es inexcusable, frente a los miles de padres que se les ha enfermado un chico, y como escuché al pasar “vine desde San Juan ( sería la calle?) para traer a mi hijo enfermo.” El policía se excusa con culpa, “ que querés que haga me dijeron que estuviera acá”. “ pero no puede ser,….” Y la frase que adoro luego de haber viajado algo, “en ninguna parte del mundo pasa esto”. No claro, no pasa, pero lo contrario a lo que el cree.
Si su tarea era tan importante era su responsabilidad buscar los medios de llevarla a cabo. Pero claro es mucho más fácil intentarlo, fracasar, y quejarse.
La gente acepta límites, no vive una lucha desesperada por buscar donde están para doblarlos, torcerlos. La culpa, la responsabilidad, está en cada uno, no en buscar que hizo el otro, para podernos sentir, una vez más pobres víctimas.
Los espíritus poco desarrollados viven mal los límites. A los demás les sirven les ayudan a encontrar el camino. No viven constantemente gastando sus energías en buscar donde están para confrontarlo. Cervantes nos contaba ya hace siglos la vida de un hombre que aún por razones altruistas, decidía no entender el mundo sino entender sus pensamientos sobre el mundo.
Finalmente, esa búsqueda de heroicidad, de ser víctimas, es lograda, porque al no entender como son las cosas, y al elegir el conflicto, eligen su nivel de vida.
Quizás en caso de decidir no victimizarse, uno pudiera vivir, pero eso ya es otra historia más complicada.
La salud mental, está más cerca, al igual que nos vamos intoxicando, también lo hacemos con nuestras emociones.
Por
Dr. Enrique Luis De RosaFuente:psyGnos