DIA DE LA LIBERTAD DE PRENSA:SE NECESITA ACCIÓN GLOBAL PARA PROTEGER A PERIODISTAS
Palestinos marchan en la Ciudad de de Gaza pidiendo la liberación del corresponsal de la BBC Alan Johnston © APGraphicsBank
“El 2006 rompió el record como peor año – un año de brutalidad e impunidad continua en el asesinato de periodistas” Aidan White, Secretario General de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ)
Los y las periodistas son “blancos fáciles”. Mientras que la mayoría de las personas civiles que enfrentan una situación peligrosa, se dan la vuelta y tratan de hallar un sitio seguro, los y las periodistas hacen exactamente lo opuesto. El trabajo de periodista es informar, lo que a menudo significa que –cuando la mayoría de las personas están escapando- se cruzan con periodistas que caminan hacia el peligro.
Es fácil olvidar que los y las periodistas también son civiles. Un poco alocados, a veces imprudentes, pero civiles con la misma protección bajo el Derecho Internacional que cualquier otra persona civil.
Cuando se les dispara, se les arrojan bombas, se les toma como rehenes o se les pone en prisión tan solo por hacer su trabajo, se trata de crímenes. Y cuando estas violaciones de derechos humanos contra periodistas se cometen durante conflictos armados, constituyen graves violaciones de las convenciones de Ginebra, es decir crímenes de guerra.
2006 fue el año en el cual las muertes de periodistas y personal de los medios alcanzaron niveles históricos con al menos 155 asesinatos, y muertes sin explicación, de acuerdo con la IFJ. El 23 de diciembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la cual condenó los ataques intencionales contra periodistas, profesionales y personal de medios en situaciones de conflicto armado y pidió a todas las partes en conflicto que cesaran en éstas prácticas.
No obstante, alrededor del mundo, tanto en la guerra como en la paz, muy pocos estados toman en serio sus obligaciones al respecto. En situaciones de conflicto, tales como los de Irak o Afganistán, más que ofrecer protección antes los serios peligros que enfrentan, las autoridades restringe la capacidad de los y las periodistas para informar libremente.
La libertad de expresión está consagrada en el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Una prensa libre es el componente esencial de la libertad de expresión e igualmente importante como actor clave en la protección de todos los Derechos Humanos. Toda la sociedad paga un precio cuando se mata a periodistas con impunidad y cuando la censura y el tema debilitan la capacidad de expresar y difundir las ideas. Bajo estas condiciones el abuso de poder y la injusticia van a florecer.
La resolución del Consejo de Seguridad muestra que hay un creciente reconocimiento global al grave problema del trato del que son objeto los y las periodistas en todo el mundo. Lo que se necesita ahora es acción global para protegerlos/las y proteger la libertad de prensa.Amnistia Internacional







